En una jornada marcada por intensos debates, el Consejo Superior Universitario (CSU) se reunió el pasado 16 de abril en su sesión extraordinaria número 008. El objetivo central fue la discusión de dos proyectos de acuerdo fundamentales para el futuro de nuestra convivencia: la adopción de medidas de no repetición y la incorporación del enfoque de género en los procesos de investigación y sanción de violencias basadas en género (VBG).
La participación estudiantil: Entre la denuncia y el retiro
La sesión inició con una fuerte tensión respecto a la participación de la comunidad. Representantes estudiantiles y del Comité de Género solicitaron un espacio para intervenir, lo que generó un debate sobre la metodología de las sesiones extraordinarias. Finalmente, se permitió una intervención de 9 minutos para que tres representantes de facultad leyeran un comunicado conjunto.
En dicho documento, el movimiento estudiantil denunció lo que consideran una "ruptura del proceso participativo". Según las representantes, los textos finales presentados por la rectoría y discutidos en la Comisión Primera incluyeron asesorías externas que sustituyeron el trabajo colectivo de más de dos años del Comité de Género. La tensión escaló a tal punto que la representación estudiantil decidió retirarse del debate, argumentando que no se estaban atendiendo sus llamados de fondo y que los documentos actuales podrían no cumplir con los estándares de la Sentencia T-210 de la Corte Constitucional.
La postura institucional: El reto de la legalidad
Desde la otra orilla, el Rector y varios consejeros defendieron la legitimidad del proceso. Argumentaron que el Consejo Superior, como máximo organismo, debe ajustar las propuestas a la normativa nacional y a los códigos disciplinarios vigentes para evitar vicios legales o futuras nulidades. Se enfatizó que la participación existió a través de mesas de trabajo y que los ajustes realizados buscan que los protocolos sean técnica y jurídicamente viables.
Un cierre definitivo: Aprobación y revisión técnica
Tras el agotador debate de los artículos, el pleno del CSU llegó a una determinación final. Los documentos fueron formalmente aprobados, marcando un hito normativo para la institución. No obstante, para garantizar la excelencia del texto final, se acordó un paso administrativo adicional:
Los acuerdos pasan ahora a la comisión accidental únicamente para una revisión de redacción, estilo y posibles precisiones jurídicas menores. Es fundamental aclarar que esta revisión se hará bajo control de cambios y sin modificar el sentido de lo ya aprobado, pues la decisión es definitiva y los documentos no regresarán al pleno del Superior.
Fuente de información:
Foro Abierto del Consejo Superior Universitario
Universidad Distrital Francisco José de Caldas

