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Seguramente pocos hubieran atinado hace unos tres años a que la Universidad Distrital Francisco José de Caldas obtendría la acreditación institucional de alta calidad, superaría los escándalos de padrinazgos políticos, manejos financieros y protestas estudiantiles y lograra tener estabilidad en su equipo de dirección.

 

Hoy ha superado todas esas situaciones, y aunque su actual rector, Carlos Javier Mosquera, está como encargado desde hace dos años, el panorama de la Distrital es optimista, se proyecta a crear nuevos programas y estrenará nueva sede en la localidad de Bosa. ¿Cuál es la fórmula para lograrlo?

 

Son varias, o mejor, la suma de diversos componentes los que han llevado a la Institución a su nuevo merecido lugar entre las privilegiadas con acreditación institucional de alta calidad.

 

Y todo empieza, paradójicamente, por la condición de encargo del actual rector, pues ha sido precisamente esa figura la que le ha permitido actuar y distanciarse de los deseos de manoseo de algunos políticos y viejos caciques de la Universidad. Al estar en encargo, se corre el riesgo que las decisiones, especialmente las relacionadas con presupuesto y personal, se caigan con la llegada de un rector en personal. Así, en medio de la aparente inestabilidad que da una rectoría en encargo, esto se ha convertido en una fórmula para dar continuidad de procesos.

El distanciamiento y alejamiento público de la politiquería como una forma de vida en la U. Distrital. Si bien ha habido algunos políticos (varios de ellos egresados de la propia IES) que han sido identificados como "barones electorales" de la Universidad, este panorama ha dejado de sonar en el sector. El perfil académico, humanista y técnico del rector y su equipo, no los ubica con los políticos, y por eso mismo, no han dado oportunidad para que los contradictores, propios de cualquier IES, usen un argumento de este tipo para tratar de deslegitimarlo.

Esto ha llevado a que, contrario al escepticismo de muchos, la Universidad haya podido llevar una luna de miel con la administración de la ciudad (pues entre alcaldía y Concejo se define especialmente el presupuesto de la entidad (cerca del 70% viene de Bogotá). Aquí cabe mencionar dos administraciones radicalmente diferentes: La de Gustavo Petro y la de Enrique Peñalosa, así como diferentes delegados del ministerio de Educación.

 

La composición actual del Consejo Superior es:

- ENRIQUE PEÑALOSA LONDOÑO - Alcalde Mayor de Bogotá (D.C) y Presidente del Consejo Superior

- MARÍA VICTORIA ANGULO GONZÁLEZ - Delegada del Alcalde Mayor de Bogotá (D.C)

- FRANCISCO JAVIER GUERRERO BARÓN - Representante del Presidente de la Republica

- GERMAN ANDRÉS URREGO SABOGAL - Representante del Ministerio de Educación Nacional

- JUAN FERMÍN RESTREPO GARCÍA-REYES - Representante del Sector Productivo

- GUSTAVO MONTAÑEZ GÓMEZ - Representante Principal de los Exrectores de U.D.

- CECILIO ABDALÁ PETRO - Representante suplente de los Exrectores de U.D.

- NELSON LIBARDO FORERO CHACÓN - Representante de las Directivas Académicas

- JOSÉ NELSON PÉREZ CASTILLO - Representante (P) de los Profesores

- ARMANDO LUGO GONZÁLEZ - Representante (S) de los Profesores

- CARLOS ANDRÉS FAJARDO TAPIAS - Representante (P) de los Egresados Graduados

- LUIS FERNANDO BARRETO MONTERO - Representante (S) de los Egresados Graduados

- JOSÉ ABRAHAM RIVERA PÉREZ - Representante (P) de los Estudiantes

- ANA MARÍA NATES RODRÍGUEZ - Representante (S) de los Estudiantes

- CARLOS JAVIER MOSQUERA SUÁREZ - Rector (E) de la Universidad

- CAMILO ANDRÉS BUSTOS PARRA - Secretario General de la Universidad

 

El trabajo con los estudiantes también ha sido clave, y aunque no falta una que otra protesta de estos, en general el ambiente se apaciguó y los mismos estudiantes compraron la idea del rector (e) de desarrollar una constituyente universitaria en donde ellos puedan tener más participación.

En coherencia con todo lo anterior, el trabajo académico se ha ratificado. La acreditación institucional no se logra de la noche a la mañana; es un proceso de varios años, en el que se deben demostrar resultados y, además, una vida académica, como ahora se ve con el impulso de muy diversas expresiones culturales y espacios de reflexión académica.

No se sabe hasta cuándo seguirá Mosqueraen encargo, pues la elección de rector prevista durante el segundo semestre del año pasado se cayó por vicios de forma, y el Consejo Superior debe entrar a revisar y replantear las reglas de juego.

Se espera que, inicialmente, en julio próximo haya nuevo rector en propiedad. Ojalá, por el bien de la Universidad, que los anhelos de poder e intereses políticos no regresen y devuelvan a la Universidad a los momentos no deseados.